Guía de Planificación Económica Familiar

VILSEFI te presenta un novedoso procedimiento para que puedas planificar mejor tu economía y ganar en capacidad de ahorro. Sigue nuestros pasos y te garantizamos que vas a poder ahorrar a final de mes, ganando el mismo sueldo que hasta ahora.

  1. Calcula tu “deuda mala”.
  2. Lo primero que tienes que hacer es coger papel y lápiz y sumar el total de “deuda mala” que estás afrontando.

    ¿A qué llamamos “deuda mala”?, La deuda mala es aquella que tiene altas tasas de interés.

    Anota la CUOTA MENSUAL que estás pagando y el SALDO que te queda por pagar de todos aquellos créditos que tienes a un interés mayor al 6% anual.

    Al final deberías llegar a un modelo como éste:

    ConceptoCuota mensualSaldo Total
    Tarjeta Crédito 1
    250 €
    900 €
    Tarjeta Crédito 2
    200 €
    750 €
    Cuota Coche
    250 €
    7.200 €
    Total "deuda mala "
    700 €
    8.850 €

    Para que no te confundas aquí: ten en cuenta que parte de tus desembolsos los realizas desde tu Tarjeta de Crédito y no tienes que sumarlos dos veces. Lo que nos interesa aquí es el importe que estás dejando sin pagar cada mes y que incrementa el saldo financiado de tu Tarjeta de crédito.

  3. Añade la cuota de tu Hipoteca
  4. Añade la cuota de tu hipoteca. Tu plantilla debería quedar así:

    ConceptoCuota mensualSaldo Total
    Cuota Hipoteca
    750 €
    108.000 €

    En la primera columna anotarás los pagos mensuales y en la segunda el importe total de la hipoteca que te queda por pagar.

  5. Añade tu gasto corriente inevitable
  6. Aquí tendrás que sumar todos los conceptos de los que NO puedes eliminar, hablamos de impuestos, suministros y servicios.

    En aquellos casos de gastos que se pagan en períodos mayores (caso IBI) divídelos para que puedas obtener la parte proporcional a cada mes. Seguramente su modelo será algo como esto:

    ConceptoCuota mensual
    Gas
    35 €
    Agua
    20 €
    Teléfono
    30 €
    Luz
    50 €
    IBI
    20 €
    Seguro Coche
    90 €
    Seguro Casa
    55 €
    Supermercado
    250 €
    Combustible
    150 €
    Mantenimiento Coche
    55 €
    Total:
    830 €

  7. Calcula tu gasto corriente regulable
  8. En este caso sumarás aquellos gastos que podrías eliminar si fuese imprescindible hacerlo (esperemos que no).Deberías tener más o menos esto:

    ConceptoCuota mensual
    Periódico
    30 €
    Bar Mensual
    50 €
    Salidas Fin de Semana
    200 €
    Regalos
    30 €
    Compras Ropa
    200 €
    Cine
    40 €
    Internet
    30 €
    Otras salidas
    120 €
    Total:
    700 €
  9. Suma todos los gastos
  10. Ahora, suma los gastos totales de este modo:

    ConceptoCuota mensual
    Total "Deuda mala "
    700 €
    Cuota Hipoteca
    750 €
    Gasto Inevitable
    830 €
    Gasto Regulable
    700 €
    Total:
    2.980 €

    Si has realizado bien el procedimiento, en este punto podrás ver que tendrás el total de lo que pagas cada mes, dividido en estas cuatro categorías: deuda mala, hipoteca, gastos inevitables y gastos regulables.

  11. Calcula tus ingresos totales
  12. Suma ahora todos tus ingresos mensuales. Por ejemplo:

    Si tus finanzas fuesen buenas, tendría que “sobrarte” cada mes alrededor del 30% de ese importe.

    Este importe podrá ser diferente en “tus” propios números, pero, para el ejemplo que venimos siguiendo hablamos de unos 800€.

    ¿Te sobran cada mes 800 €?, si estás leyendo esta guía, quizás no te sobran 800 € cada mes.

  13. Analiza el resultado
  14. Finalmente veamos el saldo resultante en nuestro caso:

    ¿Llegas “con lo justo” (o peor aún, acumulas saldo negativo) cada mes?

    ¿En vez de ahorrar aproximadamente unos 800 € al mes apenas te sobra lo justo para llenar la nevera o salir a cenar?

    No hace falta que te sientas como un intruso. No creas que estás solo en esto. Más del 80% de los hogares españoles no logran producir un ahorro equiparable al 30% de sus ingresos.

    Si este es tu caso, querrás saber la mejor solución que puedes aplicar para reestructurar tu presupuesto y generar un ahorro equivalente al 30% de tus ingresos.

    Para ello, tendrás que hacer un pequeño esfuerzo y una simple gestión.

    Reducir los Gastos Regulables

    El pequeño esfuerzo consiste en tomar un lápiz rojo y reorganizar el concepto de “Gastos Regulables” para reducirlo en un 20%.

    Es doloroso, es molesto, cuesta prescindir de ciertos lujos, pero con un poco de imaginación, rápidamente encontrarás la fórmula para reducir en un 20% ese concepto.

    Tu plantilla debería tener ahora este aspecto:

    ConceptoImporte ActualNuevo Importe
    Total "Deuda mala "
    700 €
    700 €
    Cuota Hipoteca
    750 €
    750 €
    Gasto Inevitable
    830 €
    830 €
    Gasto Regulable
    700 €
    560 €
    Total Gastos
    2.980 €
    2.840 €

    Algo hemos adelantado, pero aun queda lo más importante para reducir nuestros pagos mensuales. Reducir el coste de tus deudas

    Reduce el tipo de interés de tu deuda mala y ahorra

    La deuda de consumo está sujeta a intereses que duplican o triplican los intereses medios de mercado. De modo directo o indirecto, en tus saldos de tarjeta o descubiertos bancarios estás pagando tasas entre el 12% y el 25% y por el crédito de tu vehículo puedes estar pagando entre el 8% y el 12% anual.

    Si logras refinanciar toda tu deuda mala a una tasa en el orden del 6% y eliminar el saldo pendiente en tus tarjetas tu presupuesto cambiaría radicalmente.

    Es más, si cambiases el plazo total de pago de dicha deuda (que hoy es de corto plazo) y lo administrases en un plazo mayor, la misma se reduciría a una cuota mensual muy por debajo de la actual.

    Más adelante veremos cómo, pero seguro que todo el saldo pendiente de tarjetas de crédito, cuota de vehículo y demás “deuda mala”, bien reestructurada con un tipo de interés más benevolente (en torno al 6%) y en un plazo adecuado, no te costaría más del 10% de tu pago mensual actual.

    Reorganizando tu “deuda mala” tu nueva plantilla podría quedar de este modo:

    ConceptoImporte ActualNuevo Importe
    Total "Deuda mala "
    700 €
    70 €
    Cuota Hipoteca
    750 €
    750 €
    Gasto Inevitable
    830 €
    830 €
    Gasto Regulable
    700 €
    560 €
    Total Gastos
    2.980 €
    2.210 €

    Si examinas los números, comprobarás que entre lo que hoy pagas (2.980 € en el ejemplo) y lo que podrías pagar (2.210 €), la diferencia es de 770 €… casi estamos en el 30% que nos hemos propuesto al principio.

    Nos falta una última modificación y esta vendrá de reestructurar suavemente las cuotas de la hipoteca para adaptarla a tu nuevo - y enmendado – perfil financiero.

    En el caso del ejemplo, el saldo de 108.000 € pendientes de la hipoteca, ajustados junto al total del saldo de la “deuda mala”, te permitirían disminuir el importe de la cuota mensual que pagas.

    Los nuevos números quedarían así:

    ConceptoImporte ActualNuevo Importe
    Total "Deuda mala "
    700 €
    70 €
    Cuota Hipoteca
    750 €
    664 €
    Gasto Inevitable
    830 €
    830 €
    Gasto Regulable
    700 €
    560 €
    Total Gastos
    2.980 €
    2.124 €

    Es fundamental que este ejercicio lo haga con tus números reales. Esto es sólo un ejemplo, basado en cifras promedio, pero que no obligatoriamente son iguales a tu caso.

    Gracias a esta sencilla estrategia, puede que ahora te encuentres con este nuevo modelo de pagos mensuales:

    ConceptoImporte ActualNuevo Importe
    Total "Deuda mala"
    700 €
    70 €
    Cuota Hipoteca
    750 €
    664 €
    Gasto Inevitable
    830 €
    830 €
    Gasto Regulable
    700 €
    560 €
    Total Gastos
    2.980 €
    2.124 €
    Ingresos Mensuales
    3.000 €
    3.000 €
    Ahorro Mensual
    20 €
    876 €
    Porcentaje Ahorro
    0,66%
    29,2 %
  15. Diseña tu propio plan de ahorro
  16. Tú reserva estratégica.

    Tu primera medida va a consistir en ahorrar en tu cuenta del banco el equivalente a tres meses de todos tus gastos. Esto es ineludible.

    Ideal sería contar con seis meses de tu gasto total mensual, disponibles en el Banco.

    A este ahorro lo denominaremos “Reserva Estratégica” y no es negociable.

    ¡Debes tenerla!

    En el mismo instante que lo logres -y aunque te cueste varios meses de azote financiero-, conseguirás reducir la presión de los gastos en el corto plazo, ahorrándote muchas preocupaciones. Ninguna eventualidad (pérdida de trabajo, gastos imprevistos) podrá dañarte de un modo traumático.

    Tu fondo de inversión

    Tu segunda medida, que debes empezar cuanto antes y en cuanto hayas logrado tu reserva estratégica, es invertir tus nuevos ahorros en una inversión de rápida disponibilidad y que conserve el valor de tu dinero.

    Hay muchas posibilidades en el mercado, consulta con VILSEFI la oferta actual y encontrarás suficientes alternativas de bajo riesgo, alta disponibilidad y rentabilidad que como mínimo cubra el IPC.

    Ahora no sólo tienes una “reserva estratégica” de rápida disponibilidad y que equivale a 3 ó 6 meses de tus gastos -y que no tocarás para nada-, sino que además estás almacenando dinero en algún tipo de inversión de bajo riesgo.

    A este tipo de inversión lo denominaremos tu “Fondo de Inversiones”.

    Haz realidad tus proyectos

    La tercera medida la tomarás cuando este fondo de inversiones llegue a una suma que ronde los 30.000 €.

    Dependiendo de tus ingresos y de tu destreza para ahorrar, llegarás a este importe más rápido o más lento. Para el caso del ejemplo que analizamos representa unos tres o cuatro años de constancia en ahorrar el 30% del ingreso total.

    Imagínate dentro de tres o cuatro años si te organizas tal y como te sugerimos:

    • Estás al día de pagos
    • Eres prudente con tus gastos
    • Tienes un “colchón de seguridad” (Reserva Estratégica)
    • Tienes dinero para invertir (aproximadamente 30.000€)

    Seguramente te parecerá una situación idílica, pero si tienes disciplina y constancia puedes alcanzarlo.

    Ahora sólo te queda decidir cómo quieres invertir tus ahorros:

    • Amortizar cuota de tu hipoteca -bajando aún más la cuota mensual a pagar y generando un ahorro cada vez mayor.
    • Una entrada para una segunda vivienda o una inversión inmobiliaria que te origine un ingreso mensual extra.
    • Monta tu propia empresa y gana más.

    Gracias a tu esfuerzo y una impecable estrategia financiera puedes convertir tus deudas en patrimonio y convertir tus proyectos en realidad.

  17. ¡Pasa a la acción!
  18. Ya has visto que con tu esfuerzo y nuestro consejo puedes darle la vuelta a tu situación.

    ¿Listo para tu nueva vida?